La sexualidad en la 3ra edad
Reivindicar la sexualidad en la vejez
La vejez era apartada del concepto sexual. Hoy la visión al respecto ha cambiado. >
La evolución y el cambio son cuestiones comunes y entendidas por todos en cualquier aspecto de la vida. En el mundo laboral se modifican las percepciones y aptitudes; en el mundo familiar la posición también se transforma -de hijos se pasa a padres y después a abuelos-, sin que haya la menor duda de que en cada etapa se tienen obligaciones y roles absolutamente diferenciados y que se adaptan a unos cambios necesarios. ¿Por qué no creer que esto sucede, exactamente igual, en la sexualidad y en su expresión? Siempre ha habido etapas vitales ignoradas y vilipendiadas en referencia a la sexualidad. La vejez es una de ellas, al ser considerada una etapa no fecunda, era apartada del concepto sexual ya que se consideraba que la sexualidad y el placer estaban irremediablemente al servicio de la reproducción. A los mayores se les ha pretendido convencer de que ellos, por el hecho de ser viejos no tenían y, lo que es aún peor, ni debían tener ningún tipo de necesidad sexual y mucho menos de practicarla. Uno de los errores más comunes es considerar la sexualidad como algo atlético, lleno de récords orgásmicos y erectivos y naturalmente, como todo ello no cuadra con lo que se piensa de los abuelos, existen serias dificultades para imaginar su sexualidad. La sexualidad es distinta para cada persona, pero hemos de saber que la expresión de la sexualidad siempre está determinada por diversos factores tanto personales, como sociales, de salud y situacionales. LOS CAMBIOS FÍSICOS Si bien, se puede producir un cambio de mentalidad y comenzar a ver la sexualidad de la tercera edad con otros ojos, también es cierto que se producen grandes cambios asociados a la fisiología sexual y que pueden afectar la función eréctil y la eyaculación. Estos cambios no deben tener impacto funcional sobre el placer subjetivo de los encuentros amorosos. El saber que dichos cambios no son disfunciones y ayuda para regular las practicas sexuales, puede ser crucial para prevenir las disfunciones causadas por la inquietud de la hazaña. Los hombres notan a menudo algunos cambios distintivos como: - Aumento del tiempo requerido para producir una plena erección. - Algunos hombres pueden descubrir que necesitan más estimulación manual. Las personas mayores que no tienen informaciones acerca de los cambios normales de las funciones sexuales causados por la vejez y que, no informados, adoptan actitudes errados acerca de la actividad sexual en vejez, pueden experimentar la inquietud a propósito de la expresión sexual. De una importancia particular, para personas más mayores, es el temor y la inquietud que puede resultar de la interpretación negativa de los cambios de las estructuras genitales y de la respuesta sexual ligada a la edad. Sin embargo, una variedad de cambios de respuestas sexuales se producen con la edad y deben ser comprendidos por las personas mayores. Mientras la gente envejece, la impotencia parece aumentar, particularmente en los hombres con enfermedades cardiacas, las diabetes y la hipertensión. ENFERMEDADES O INVALIDEZ Aunque las enfermedades o la invalidad pueden afectar la sexualidad, incluso las condiciones más serias no tendrían que impedirles tener una vida sexual satisfaciente. En el caso de las enfermedades cardiovasculares, mucha gente que las padece temen que hacer el amor pueda causar otro ataque. En efecto, el riesgo es muy bajo, la mayoría de la gente puede empezar de nuevo a tener relaciones sexuales de 12 a 16 semanas tras un ataque. En tanto, la mayoría de los hombres con el diabetes no tienen problema, pero se trata de una de las enfermedades que pueden causar impotencia. Respecto a los traumatismos, la función sexual es rara vez lastimada por un golpe y es poco probable que el esfuerzo sexual ocasione otro golpe. La utilización de diferentes posiciones o de dispositivos medicales, puede ayudar compensar cualquier debilidad o parálisis. Finalmente, el dolor común causado por el artritis puede limitar la actividad sexual. Una técnica quirúrgica y los medicamentos pueden disminuir el dolor. En algunos casos, los medicamentos pueden disminuir el deseo sexual. El ejercicio, el descanso, los baños calientes y cambio de la posición durante el acto sexual pueden ser útiles. |
| Fuente: EL OBSERVADOR (Quillota – Chile) |



La sexualidad no es algo que aparece y desaparece con la edad, simplemente, la realidad indica que se modifica con ella, que varía y evoluciona de acuerdo a las circunstancias personales, físicas y emocionales.
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